Citricultura

En Uruguay existen unas 15 mil hectáreas dedicadas a la producción de cítricos, de las cuales 13 mil (90%) se encuentran en producción. En la región del litoral norte, la superficie dedicada a la producción de citrus es de 12.000 has, lo que representa un 83% del total de la superficie efectiva. Allí se destina un 93% del total a la plantación de naranjas, un 90% a las mandarinas y un 78% a los pomelos. La región posee el 82% de las plantas de cítricos del país (5.447 miles de plantas), el 90% se encuentran en producción.
En la década 2000 – 2007, la producción media anual del país fue de 279 mil toneladas, las naranjas representan un 52% del total, mandarinas 30%, limones 15% y pomelos 3%. En el 2007, la región norte alcanzó una producción superior a las 230 mil toneladas, representando el 83% del total del país. El 57% fue de naranja con una oferta estimada de 130 mil toneladas, el 35% de mandarina con 80 mil toneladas, el 6% de limón con 15 mil toneladas y el 2% de pomelo  con 5 mil toneladas.

Actualmente el calendario de oferta según las variedades producidas es el siguiente:

                 La industria

La industria ha mostrado avances en las últimas dos décadas. El principal producto industrial es el jugo concentrado, seguido por los aceites esenciales y peletts. En la región norte las principales empresas instaladas procesan un 90% del total de fruta volcada a la industria en cada zafra, con un valor bruto de producción estimado superior a los 15 millones de dólares. A partir del 2008 la capacidad de procesamiento de la región se incrementó, alcanzado las 140 mil toneladas de materia prima por año.
Aproximadamente un 80% de la producción del sector se destina al mercado fresco y un 49% se comercializa en el mercado internacional. La oferta citrícola del Uruguay posee un reconocimiento internacional.

             Cadena comercial

Para el procesamiento de los productos frescos esta cadena cuenta con una buena infraestructura de plantas de empaque, de propiedad de las mismas empresas productoras. Allí se preparan los productos que son destinados al mercado fresco, realizándose actividades como el descarte, selección, clasificación, empaque y almacenamiento. Generalmente se emplean líneas de empaque que realizan en forma automática la calibración y las principales empresas ya poseen tecnología para realizar parte del proceso de selección y empaque en forma automatizada. Además cuentan con instalaciones de frío para almacenamiento y desverdizado y una terminal frutera con frio en N. Palmira para el embarque de la fruta.